Hepatitis

Hepatitis B

La hepatitis B es una de las enfermedades infecciosas más comunes en el mundo.

Hepatitis 

Esta enfermedad, causada por el virus de la hepatitis B, afecta al hígado y se transmite de una persona a otra a través de la sangre y de otros fluidos corporales.

Las infecciones por el virus de la hepatitis B pueden ser agudas o crónicas. La hepatitis B aguda puede durar desde unas pocas semanas hasta varios meses y el afectado podría recuperarse por sí mismo. La hepatitis B crónica puede prolongarse toda la vida y provocar enfermedades hepáticas graves, como el cáncer de hígado.

Existen aproximadamente 350 millones de personas infectadas con hepatitis B crónica en todo el mundo, de las cuales entre el 15 y el 25 por ciento morirán a causa de una enfermedad hepática. Es imprescindible que las personas con hepatitis B crónica o con riesgo de contraerla se sometan a un análisis de sangre para la hepatitis B.

Aunque la hepatitis B crónica no puede curarse, existen tratamientos que puedan ayudar a controlarla.


Hepatitis C

La hepatitis C (VHC) es una de las infecciones más frecuentes del hígado. Cerca de 170 millones de personas en todo el mundo sufren infección crónica. Se estima que cada año entre tres y cuatro millones de personas se infectan por el VHC. De las personas expuestas al VHC, aproximadamente un 40% se recupera completamente y el 60% desarrolla infección crónica. De estos, el 20% acabará sufriendo una cirrosis, que puede ser la causa de un cáncer hepático. Aunque no existe una vacuna para prevenir esta infección es posible curarla

El VHC es un virus muy complejo, con varios genotipos y subtipos identificados que mutan con frecuencia, lo que hace que su prevención y tratamiento sean un desafío. Los múltiples genotipos influyen en la respuesta a los tratamientos actualmente disponibles y hacen que sea muy complicado desarrollar una única vacuna para esta infección.