Cáncer

Hace 55 años Bristol-Myers Squibb se propuso descubrir y desarrollar compuestos para luchar contra el cáncer. Este legado se mantiene hoy con un catálogo oncológico que incluye tratamientos autorizados, medicamentos en desarrollo y un profundo conocimiento del origen, la progresión y la supervivencia de la enfermedad.

Cancer

A lo largo de la última década, Bristol-Myers Squibb ha sabido conservar su liderazgo en el campo de la oncología con el lanzamiento de tres nuevos tratamientos contra el cáncer, la adquisición de dos compañías biotecnológicas con avanzados programas de investigación en oncología y la formación de alianzas con socios científicos claves, todo ello dirigido a crear un catálogo más robusto de compuestos contra el cáncer precoz y en fases avanzadas.

Entre las áreas de investigación más interesantes en oncología figura la inmunooncología. El trabajo de Bristol-Myers Squibb en este campo comenzó a mediados de la década de 1990 y comenzó a crecer en 2005.


Melanoma

El melanoma es una forma de cáncer de piel caracterizada por el crecimiento descontrolado de células productoras de pigmentación (melanocitos), que se localizan en la superficie de la piel. El melanoma se vuelve metastásico cuando el cáncer se extiende más allá de la superficie de la piel, hasta llegar a otros órganos, como pueden ser los ganglios linfáticos, los pulmones, el cerebro y otras partes del cuerpo. Algunas células cancerosas pueden evitar la vigilancia del sistema inmunológico y permitir que el tumor sobreviva.

Cuando se diagnostica en fases iniciales, la gran mayoría de los casos de melanoma se puede curar4. Sin embargo, el melanoma metastásico es una de las formas de cáncer más agresivas, ya que el 75% de los afectados fallecen durante el primer año5. Debido a su mal pronóstico y a la falta de tratamientos eficaces para pacientes en fase III –melanoma no resecable– y fase IV –melanoma metastásico–, esta enfermedad sigue constituyendo un auténtico reto para la medicina.

Al contrario que la mayoría de los tumores sólidos, el melanoma puede afectar a personas jóvenes o de mediana edad. La edad media de los pacientes en el momento del diagnóstico es de 57 años, y la edad media de fallecimiento es de 67 años.

Existen necesidades médicas no cubiertas en el tratamiento del melanoma. La inmunooncología supone una nueva era en el tratamiento de esta enfermedad, ya que aprovecha el propio sistema inmunitario del organismo para atacar a las células cancerosas.


Leucemia Mieloide Crónica

La leucemia mieloide crónica (LMC) es un tipo de cáncer de la sangre de lenta progresión en el que el cuerpo produce un número incontrolado de leucocitos inmaduros. De acuerdo con las estadísticas más recientes, esta enfermedad afecta a más de 22.000 personas en Estados Unidos , y se calcula que en 2009 se diagnosticaron 5.000 nuevos casos en ese país. La LMC aparece cuando fragmentos de dos cromosomas diferentes se unen para formar uno nuevo, denominado ‘cromosoma Filadelfia’. Este cromosoma contiene un gen anómalo conocido como BCR-ABL que impulsa a las células madre a producir un exceso de leucocitos. Esto genera un número excesivo de células inmaduras que impide la producción de glóbulos rojos y plaquetas en cantidades suficientes. Sin embargo, se desconoce la causa que provoca esta modificación genética que da lugar a la leucemia mieloide crónica.

El tratamiento de la LMC está dirigido actualmente a reducir el número de células leucémicas presentes en la médula ósea, lo que puede conducir a la remisión (cuando no se pueden detectar células leucémicas) o un buen control de los síntomas de la enfermedad.

Las terapias dirigidas contra dianas moleculares, específicamente los inhibidores de la tirosincinasa, constituyen en la actualidad la principal opción para el tratamiento de la LMC y son una importante opción al trasplante.